La nueva normalidad: El futuro digital ya está aquí

El COVID19 generó y seguirá generando impacto en los negocios y, en general, en el día a día que conocemos. En la medida que se disminuyen las restricciones de distanciamiento y que las empresas reestablecen sus operaciones, se están dando cuenta de nuevas realidades corporativas y laborales: Una nueva normalidad.

Antes de COVID-19, las empresas estaban experimentando – a su modo y ritmo – una transformación digital. Pero hoy, en medio del avance de la crisis generada, dicha transformación ya no puede ser vista como un objetivo futuro; sino como una necesidad urgente que definirá cómo las empresas continuarán – o no – sobreviviendo posterior a que la crisis se mitigue o termine.

Se ejercerá presión por parte de las áreas de TI para que las empresas trasladen sus sistemas a la nube en busca de reducir o eliminar los sistemas locales y optimizar la administración de los mismos.

¿cuál será la nueva normalidad?

La “nueva normalidad” (The Next Normal) es un término acuñado por McKinsey. Está soportada en el supuesto de que hay un antes y un después. Es decir, un período antes del COVID19 y lo que vendría siendo la “nueva normalidad”, surgirá en la época post-COVID19.

Esta nueva normalidad traerá consigo la reestructuración del sistema económico, social y de la mayoría de las organizaciones. Redefinirá la interacción social y cambiaría los hábitos de compra.

McKinsey sugiere que para que las empresas consoliden sus fortalezas después de la crisis, deberán re-pensar sus modelos de negocio y centrarse en cuatro estrategias:

  • Acelerar la implementación de soluciones digitales,
  • Recuperación de ingresos,
  • Operaciones de reconstrucción,
  • Re-pensar la organización.
Estrategia de transformación Digital: Ahora imprescindible.

Desde hace un buen tiempo, todas las empresas requieren de estrategias de transformación digital sólidas. Planes correctamente desarrollados de cómo implementarán nuevas capacidades digitales y sistemas de información para maximizar y escalar objetivos.

Una empresa sin una estrategia de transformación digital, seguro gastará dinero en tecnología costosa sin una clara idea de cómo aprovecharla para potenciar sus procesos de negocio. Lo cual traerá más problemas que beneficios tangibles.

En escenarios previos al COVID19, quizá una empresa podía darse el lujo de invertir en tecnología sin estructurar correctamtne una estrategia, dimensionar los objetivos a alcanzar y analizar los escenarios de Retorno de Inversión. Pero hoy por hoy, es cuando menos fundamental pensar toda inversión de forma estratégica, de forma que se maximicen las ventajas a obtener y cada centavo invertido genere rentabilidad, eficiencia, agilidad, ahorros y un buen retorno de inversión. Pero sobre todo, que le permita a su empresa competir en los nuevos escenarios y mercados que surgirán como respuesta a la actual crisis.

Agilidad de la fuerza laboral : cómo trabajamos.

Antes del COVID19, solo el 22% de las organizaciones estaban listas para teletrabajar. Los empleados de éstas, no tanto. En cuestión de unos días, los lobbys y las salas de reunión quedaron relegadas a ser espacios de exhibición nada más; y las familias tuvieron que descubrir de qué manera equilibrar el trabajo y la vida cotidiana, todo en un mismo espacio.

Las comunicaciones se masificaron en espacios virtuales como Zoom, Webex, Meets, Teams, entre otros. La cantidad de trabajo diario aumentó. Los directivos y colaboradores tuvieron que encontrar un nuevo ritmo y métodos para mantenerse en contacto, mantener la alineación y aun así realizar su trabajo.

El cambio repentimo hacia el trabajo remoto significaba, en primera medida, que las empresas necesitaban contar con la tecnología adecuada para garantizar que sus colaboradores pudieran trabajar de manera efectiva desde su hogar y que sus clientes recibirían apoyo sin comprometer la calidad que se venía manejando.

La “nueva normalidad” traerá consigo que el trabajo remoto sea un pilar de la mayoría de las empresas. Una evidencia de ello es que Twitter anunció recientemente que los empleados pueden elegir trabajar desde casa indefinidamente.

En el futuro cercano o más inmediato, las empresas reestructurarán sus modelos y espacios de trabajo, muchas integrarán el teletrabajo y la flexibilidad horaria como pilar de trabajo.

Sabiduría Digital.

En todas las áreas de las empresas, se deberá trabajar fuertemente en fortalecer las destrezas y el conocimiento digital de sus colaboradores para impulsar y potenciar la eficiencia.

Según McKinsey, para hacer frente a la crisis y sus consecuencias, las empresas no solo necesitan desarrollar soluciones digitales rápidamente sino también adaptar sus organizaciones a los nuevos modelos operativos y alinear estas soluciones para sus clientes y empleados.

Algunos empleados se sienten incómodos con las herramientas digitales o simplemente no tienen el ancho de banda para mantenerse al día con los nuevos procesos. Las empresas deberán propender por espacios de capacitación, formación y gestión del cambio organizacional a fin de llevar a sus colaboradores a un entendimiento detallado de las herramientas tecnológicas que deben usar para desarrollar sus actividades. Así mismo, ahora que las empresas ahorrarán en espacios físicos, es buena idea que inviertan en mejorar las conexiones de internet de sus colaboradores y facilitar con ello fluidez en las comunicaciones digitales.

productividad.

La productividad es una de las principales preocupaciones que tienen las empresas, en torno al teletrabajo.

Independientemente de la ubicación física, la productividad y el compromiso son primordiales. Para maximizar la producción, los empleados deben tener acceso fácil al mejor software y herramientas para realizar su trabajo. Pero si están sobrecargados con flujos de trabajo complicados y sistemas complejos, los empleados pasarán más tiempo tratando de descubrir cómo usar el software y luego abordarán su carga de trabajo.

Acelerar la modernización tecnológica: Cómo usamos la tecnología.

Los CIO y los líderes de TI son responsables de mantener actualizado y respaldado el ecosistema tecnológico de su empresa. Una vez normalizada y finalizada la actual crisis, alrededor del 45% de los CIO pueden esperar un recorte de presupuesto de TI . En realidad, los recortes presupuestarios serán comunes en todas las áreas de la empresa, pero para el área de TI, esto ejercerá más presión puesto que deberán garantizar que sus empresas tengan las herramientas digitales adecuadas para facilitar el trabajo remoto y prepararse para cualquier otro desafío potencial que se pueda presentar.

En esa línea, entonces, se ejercerá presión por parte de las áreas de TI para que las empresas trasladen sus sistemas a la nube en busca de reducir o eliminar los sistemas locales y optimizar la administración de los mismos.

La nueva normalidad es una oportunidad.

Según el foro económico mundial, sólo 2 de cada 5 empresas son alta o totalmente digitales. Preocupa que es una cifra que no ha cambiado sustancialmente desde 2018. No hay duda que la crisis generada por el COVID19 será un impulso para que muchas empresas se vuelvan digitales. Es parte de la nueva normalidad.

Definir clara e íntegramente una estrategia de transformación digital, llevará a que las empresas descubran nuevas formas de ejecutar sus procesos y generar productos y servicios que permitan atender las necesidades de la nueva normalidad.

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